| |
 |
 |
| |
|
|
Nuestra Madre nos llama |
Mayo 2009 |
| |
Hola, mamá. En este mes de mayo, dedicado especialmente a ti, queremos poner más atención para escucharte y seguir tus consejos.
[Las palabras que vamos a meditar se atribuyen a la Virgen en Medjugorje. Como las supuestas apariciones aún no han terminado, la Iglesia no se ha pronunciado sobre su autenticidad, aunque en las palabras de la Virgen no se encuentra nada contrario a la fe de la Iglesia]. |
|
| |
«Hijos míos, ¿no reconocéis los signos de los tiempos? ¿No habláis de ellos entre vosotros? ¡Venid, seguidme! Como madre, ¡os estoy llamando!» (2 de abril de 2006).
«Queridos hijos, hoy quiero deciros que debéis orar antes de comenzar cada trabajo, y terminarlo con una oración. Si lo hacéis así, Dios os bendecirá y bendecirá vuestros trabajos. En estos días vosotros habéis estado trabajando mucho y orado poco. Por eso, orad. En la oración encontraréis descanso» (5 de julio de 1984).
«Dios me envía entre vosotros por amor, para ayudaros a comprender que sin él no hay ni futuro ni alegría y, sobre todo, no hay salvación eterna. Hijitos, os invito a que dejéis el pecado y aceptéis la oración en todo tiempo, para que en la oración podáis reconocer el sentido de vuestras vidas» (25 de abril de 1997).
«Invocad el nombre de mi hijo. Recibidlo en vuestro corazón. Sólo en el nombre de mi hijo podrán vivir en vuestro corazón la verdadera felicidad y la verdadera paz. Sólo así podréis conocer el amor de Dios y difundirlo a vuestro alrededor. Os invito a convertiros en mis apóstoles» (18 de marzo de 2000).
«Queridos hijos… Si no oráis no seréis capaces de descubrir mi amor ni los planes que Dios tiene (...) para cada uno de vosotros. Orad para que Satanás no os atraiga con su orgullo y su fuerza mentirosa. Estoy con vosotros y deseo que creáis que os amo» (25 de noviembre de 1987). |
|
|
«Queridos hijos… Deseo acercaros cada vez más a Jesús y a su corazón herido para que podáis comprender el inmenso amor con que Él se ha entregado por cada uno de vosotros. Por eso, hijos queridos, orad para que desde vuestros corazones pueda brotar una fuente de amor hacia cada persona, incluso hacia quienes os odian y los que os desprecian; así, con el amor de Jesús, seréis capaces de vencer todas las miserias de este mundo lleno de sufrimientos, que no tiene esperanzas para quienes no conocen a Jesús. Gracias por todos vuestros sacrificios y oraciones. Orad para que pueda ayudaros aún más. Necesito vuestras oraciones» (25 de noviembre de 1991) |
|
| |
«Queridos hijos, abrid vuestros corazones y dejaos guiar por Jesús. Mucha gente piensa que es difícil, sin embargo es muy fácil. No temáis; sabed que Jesús no os abandona jamás y que os conducirá hacia la salvación»
«Queridos hijos… Os invito a abrir vuestros corazones y a vivir tomando a los santos como ejemplo. La Madre Iglesia os ha escogido para que ellos sean un estímulo en vuestra vida diaria» (25 de octubre de 1994).
«Queridos hijos, este es un tiempo de gracia. Hijitos, hoy de una manera especial, con el Niño Jesús a quien llevo en brazos, os doy la posibilidad de decidiros por la paz: con vuestro sí a la paz y su decisión por Dios, se abre para vosotros una nueva posibilidad para la paz. Sólo así, hijitos, el tiempo de este siglo será para vosotros un tiempo de paz y de prosperidad…» (25 de diciembre de 1999).
«¡Sólo Dios es la paz! Acerquémonos a Él por medio de la oración personal. Luego vivamos la paz en nuestros corazones. Así, la paz podrá fluir como un río desde nuestros corazones hacia todo el mundo. No hablemos de paz, practiquémosla» (25 de febrero de 1991). |
|
| |
«Queridos hijos… Os invito a que os decidáis por Dios y a que día tras día descubráis su voluntad por medio de la oración. Deseo, hijitos queridos, llamaros a todos a la conversión total para que la alegría reine en vuestros corazones…» (25 de junio de 1990).
«Hay que invitar a la gente a que se confiese cada mes, especialmente el primer sábado. Aquí, aún no he hablado de ello. He invitado a la gente a la confesión frecuente. Aún os daré algunos mensajes concretos para nuestro tiempo. Tened paciencia, pues el tiempo todavía no ha llegado. Haced lo que os he dicho. Son muchos quienes no lo observan. La confesión mensual será un remedio para la Iglesia de Occidente. Hay que transmitir este mensaje a Occidente» (6 de agosto de 1982).
«Que la santa confesión sea para vosotros el primer paso de conversión y luego, hijos queridos, decidíos por la santidad» (25 de noviembre de 1998) |
 |
| |
Peticiones.
Rezo y contemplación del 2º misterio luminoso: Las bodas de Caná. |
| |
(Acción de gracias) |
|
|
|