A Jesús por María rafael
     
María y el secreto de la auténtica adoración
Mayo 2008

Mamá

Hola, Mamá, gracias por estar siempre a nuestro lado, por levantarnos cuando hemos caído, por evitar que caigamos tantas veces.

Cada vez somos más conscientes de que te necesitamos. Tú eres el camino más seguro para llegar a Jesús, nuestro Señor. Y a la vez somos también conscientes del poco caso que te hacemos; por eso te estamos más agradecidos.

Nos empeñamos en vivir solos, luchando con todos nuestros pecados, nuestras limitaciones, nuestros miedos, y nos agotamos en este tonto quehacer, porque no es ésa nuestra realidad. Tú estás con nosotros, la Santísima Trinidad está con nosotros, nunca estamos solos: tenemos de nuestro lado todo el Amor y todo el Poder, ayudándonos a no ser tan tercos y a pedir ayuda. Sinceramente, gracias otra vez.

 

Hoy te queremos pedir también que nos enseñes a amar a la Santa Madre Iglesia, a rezar más por ella, por el Papa, los obispos, los sacerdotes y todos los que formamos este maravilloso Cuerpo de Cristo. Gracias otra vez. Precisamente el domingo celebraremos el Corpus Christi. El Papa nos decía el año pasado que esta solemnidad «nos invita a contemplar el sumo Misterio de nuestra fe: la Santísima Eucaristía , real presencia del Señor Jesucristo en el sacramento del altar. Cada vez que el sacerdote renueva el sacrificio eucarístico, en la oración de consagración repite: “Este es mi cuerpo…”, “Esta es mi sangre”. Lo dice prestando la voz, las manos y el corazón a Cristo, que quiso quedarse con nosotros para ser el corazón palpitante de la Iglesia.

»(…) Que la Virgen María , mujer eucarística, nos introduzca en el secreto de la auténtica adoración. Su corazón, humilde y sencillo, siempre vivía en recogimiento en torno al misterio de Jesús, en quien adoraba la presencia de Dios y de su Amor redentor. Que por su intercesión crezca en toda la Iglesia la fe en el Misterio eucarístico, la alegría de participar en la Santa Misa , especialmente en la dominical, y el empuje para testimoniar la inmensa caridad de Cristo.»

 

(Canto eucarístico)

 
 

Peticiones.
Rezo y contemplación del 5º misterio glorioso: La coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado.

 

(Acción de gracias.)

 

 

 

Terminamos nuestra oración acudiendo de nuevo a la Virgen con las palabras de la Beata Madre Teresa de Calcuta:

María, Madre de Jesús (…),
acudimos a Ti como hijos que acuden a su Madre.
(…) Nuestra condición humana es débil;
por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal
para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades.
 
Ruega por nosotros,
para que, a nuestra vez, podamos ser
personas de oración.
 
Invocamos tu protección para poder permanecer
libres de todo pecado.
 
Invocamos tu amor para que el amor pueda reinar,
y nosotros podamos ser compasivos
y capaces de perdonar.
 
Invocamos tu bendición
para que podamos ser como la imagen de tu Hijo.
Señor y Salvador nuestro, Jesucristo.
Amén.

mamá