| |
 |
 |
| |
|
|
Sed de amor |
Junio 2008 |
| |
|
|
 |
Hola Jesús, te saludamos al final de este mes dedicado a tu Sagrado Corazón. Mes de tu infinito Amor por nosotros y de tu inmensa sed de nuestro Amor. Un corazón que desea amar y ser amado. Esta aventura de amor empieza por dejarnos amar por ti, cosa que nos cuesta mucho cuando nos damos cuenta de que no tenemos nada que ofrecerte; pero Tú nos amas así. Tu deseas sobre todo librarnos de nuestras miserias y de eso sí que tenemos mucho que entregarte. Y cuando ya tenemos Tu Amor, entonces si que podemos amarte. Todo gracias a tu Amor.
|
|
| |
Como el amor es expansivo por naturaleza lo tendremos que llevar a nuestros hermanos, viendo a Jesús en cada uno de ellos. De algún modo tendremos que salir de nosotros mismos, con la oración y con la acción.
Como dice la beata M. Teresa «a través de un amor y un servicio humilde los demás podrían descubrir el rostro de Jesús bajo el angustioso disfraz de los necesitados. Jesús se convierte en el hambriento, el desnudo, el sin hogar, el enfermo, el prisionero, el solitario, el despreciado, y dice “a mí me lo hicisteis”. Está hambriento de nuestro amor y ésta es el hambre de nuestros pobres. Ésta es el hambre que nosotros debemos encontrar, quizá en nuestro propio hogar».
|
|
| |
(Peticiones)
(Contemplación y rezo del cuarto misterio luminoso, La Transfiguración ) |
|
| |
|
|
| |
Terminamos nuestra oración acudiendo de nuevo a la Virgen con las palabras de la Beata Madre Teresa de Calcuta:
María, Madre de Jesús (…),
acudimos a Ti como hijos que acuden a su Madre.
(…) Nuestra condición humana es débil;
por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal
para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades.
Ruega por nosotros,
para que, a nuestra vez, podamos ser
personas de oración.
Invocamos tu protección para poder permanecer
libres de todo pecado.
Invocamos tu amor para que el amor pueda reinar,
y nosotros podamos ser compasivos
y capaces de perdonar.
Invocamos tu bendición
para que podamos ser como la imagen de tu Hijo.
Señor y Salvador nuestro, Jesucristo.
Amén.
|
 |
| |
|
|
|
|
|