A Jesús por María rafael
     
Dios viene
Diciembre 2006

Sagrada FamiliaMuy en los brazos de María, nos queremos alegrar con ella, en la gran emoción de esperar tu nacimiento. Nosotros solos no somos capaces de vivir bien estos días; por eso lo hacemos desde los brazos de Nuestra Madre. Es también un momento maravilloso para empezar a hablar contigo, así tan chiquitín. Gracias por acercarte tanto a nosotros.

«En Adviento, la liturgia nos repite con frecuencia y nos asegura, como queriendo derrotar nuestra desconfianza, que Dios «viene»: viene para estar con nosotros, en cada una de nuestras situaciones; viene para vivir entre nosotros, a vivir con nosotros y en nosotros; viene a llenar las distancias que nos dividen y separan; viene a reconciliarnos con Él y entre nosotros. Viene en la historia de la humanidad para tocar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad, para ofrecer a los individuos, a las familias y a los pueblos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz» (Benedicto XVI).

 

[El 21 de diciembre de 1945 Gabrille Bossis escribe:]

«En el tren yo pensaba: ¡He escrito tantas veces sus palabras! ¿Bastará ya o debo continuar?

(El Señor le contesta:)

¿Estás cansada de mí?
¿Me obligarías a no poderte hablar más?
¿No es mi consuelo desahogarme sin cesar en vuestros corazones?
Y digo “sin cesar” por ser tan grande mi necesidad de estar alerta en vuestro pensamiento.
Hija mía, estas son mis delicias,
no temas importunarme,
ni importunar a los demás:
a través de ti es como Me dirijo a tal o cual alma para tranquilizarla o animarla a acercarse, a confiarse.
¡Me gustarían tanto sus confidencias!»

 
 

«Aunque estas pobres almas no Me sepan hablar, que vengan sin temor y Me digan:
“Yo no sé, es la primera vez”.
Aunque no sepan con qué nombre llamarme,
que Me digan su amor sin hablarme con palabras.
Aquí estoy, almas tan queridas. Os escucho.
¿Por qué esperar?
Contádmelo todo, pobres ovejas, que el Pastor tuvo que ir a buscar tan lejos que dejó derramar su sangre gota a gota hasta la última.
Y cuando todo acabó para Él en la tierra, encontró manera de quedar cerca de ellas hasta el fin del mundo.
Ora por las que tienen miedo. ¿Cómo pueden temer?
¿Puede tenerse miedo a un Pastor tan bueno?
Incluso los más tiernos corderuelos suben y descansan sobre sus rodillas.
Y esta es la alegría del Pastor.»

(El y yo, Gabrielle Bossis, 1985, págs. 308-310)
El Buen Pastor
     
 
(Peticiones)
(Misterio del Santo Rosario)
 
 

¿Cuál es el mejor regalo que le podemos hacer al Señor?La oveja
El mejor regalo son nuestros pecados.
¿Para qué vino el Señor al mundo, para qué se rebajó hasta ese punto?
Para nuestra salvación, para nuestra felicidad.
Se acercó tanto hasta nosotros para que le sintiéramos cerca; nos enseñó cómo debíamos vivir con sus palabras y con su ejemplo, y después… ¡la pasión!
Dio sentido a nuestros sufrimientos, que ya existían, y nos ganó el perdón de nuestros pecados.
Llevándole nuestros pecados, seremos felices nosotros y le haremos feliz a Él.

(Acción de gracias)