A Jesús por María rafael
     
El don eterno
Agosto 2008
 

Hola, Jesús. De vacaciones todavía, con la cabeza en mil tonterías y bastante cansados, aquí estamos otra vez. Es posible que nosotros nos hayamos despistado bastante de lo importante durante este verano, pero estamos seguros de que Tú no has dejado de mirarnos, bendecirnos y sonreírnos. Pues por nuestra falta de cariño hacia Ti, te queremos pedir perdón y por lo mucho que Tú nos quieres, te queremos dar las gracias. También te queremos dar las gracias por todas las cosas que nos has regalado en estos días, las que nos han parecido buenas y las que nos han parecido malas, porque Tú haces que todas ellas sirvan para nuestro bien.

Sagrado Corazón
 

Una de las cosas muy buenas que han ocurrido este verano ha sido el viaje del Papa a Australia, en el que ha transmitido a los jóvenes un mensaje esperanza y de ilusión que nos sirve a todos. Vamos a recordar algunas de sus palabras.

Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, con nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Sólo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos más profundos. Por eso la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia.”

 
 

“En todos los Evangelios Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos. Podéis seguir sus huellas, también vosotros podéis crecer especialmente cerca de Jesús precisamente porque habéis decidido volver a El.”

(Silencio)

“El Espíritu Santo es Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porque la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno, la fuente que jamás se agota?”

(Silencio)

Río Jordán
 

“¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría.”

(Silencio)

“Hay más alegría en dar que en recibir”. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia”

(Silencio)

 
 
(Peticiones)
(Contemplación y rezo del cuarto misterio luminoso: La Transfiguración )
(Acciones de gracias)
 
 

Vamos rezar las letanías de la humildad del Cardenal Merry del Val. Nos pueden resultar un poco duras, pero aun así nos harán bien, quizá centrándonos sólo en alguna de ellas. Hagámoslo con María, nuestra madre y ella nos ayudará a entender lo que el Señor nos quiere decir.

Oh Jesús, manso y humilde de corazón: Óyeme

Del deseo de ser estimado: líbrame, Jesús

Del deseo de ser alabado: líbrame, Jesús

Del deseo de ser aplaudido: líbrame, Jesús

Del deseo de ser consultado:...

Del temor de ser humillado:...

Del temor de ser despreciado:...

Del temor de ser reprendido:...

Del temor de ser olvidado:..

Del temor de ser ridiculizado:...

Que otros sean alabados y de mí no se haga caso: Jesús, concédeme la gracia de desearlo.

Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil: Jesús concédeme la gracia de desearlo.

Que otros sean preferidos a mí en todo: Jesús concédeme la gracia de desearlo.
Pentecostés